martes, 28 de agosto de 2007

Cuando la vida golpea...

Cuando la vida golpea, suele hacer sangre.

Quiero aprovecharme frívolamente del tirón de la historia de Antonio Puerta y tener una excusa más para escribir algo.

Un chico más joven que el que redacta estas palabras, un hombre sano, deportista, casi perfecto físicamente…. Casi perfecto. Un mínimo defecto en el corazón destruyó cualquier indicio de soñar con una vida que, al margen de lo podrida que se planteaba con las desorbitadas cantidades de dinero que movía su futuro con un pie enroscado en una bota y golpeando una pelotita, estaba en su plena flor. Hora de entonar el “no somos nadie”, hora de aflicción por lo cerca que nos queda este inmenso derechazo de la puerca vida a todos los rostros andaluces y españoles en general. Algunos rostros cicatrizan rápido, pero los acariciaban el cariño mas familiar y adorable de Antonio Puerta como padre, como madre, como amigo, como esposa, como próximo hijo, siempre mantendrán su herida abierta y sangrando.

La muerte no entiende de edades, solo cumple el guión que le dicta el caprichoso director de esta obra de teatro.

El mundo tan asquerosamente famoso y propio del fútbol hace que nos olvidemos de otras tantas personas. Parece que solo ha muerto Antonio Puerta, parece que no queremos abrir los ojos mas allá del fútbol, mas allá de lo que las televisiones quieren que los abramos. Y hablo ahora de dos grandes artistas, cada uno de lo suyo, cada uno con su humor, su personalidad, su carácter…. Emma Penella y Paco Umbral.

Carreras alargadas como una sombra vespertina. Profesionales tan grandes como un saco donde entran todos los años que han peleado por llegar a donde han llegado. Cada uno con sus achaques, cada cual a su rollo, pero ambos inmensos.

“He venido a hablar de mi libro”

“Váyase señor Cuesta, váyase….¡¡chorizo!!”

Un jerezano asesinado por ucranianos o rumanos.

Una mujer asesinada por su marido.

Una pobre ancianita que muere sola en su pisito de Santo Tomás con 90 años.

Un niño que cruzaba a carretera persiguiendo el balón que se le escapaba.

Un obrero que cae desde un andamio.

Un bebe que nace con alguna deformación o carencia e algún órgano.

Una mujer que sufre cáncer de mama.

Un hígado cirrótico de un alcohólico mas cirrótico aun.

Una niña que jugaba en Bagdad justo antes de un ataque mísero y cobarde.

Un negrito que muere de hambre en Somalia.

Un chino que muere ahogado en una inundación.

Un peruano encontrado con su último aliento de vida bajo los escombros de su casa.

Un profesor que viajaba hasta su escuela y que nunca pasó del Pozo del Tío Raimundo.

Una adolescente secuestrada por algún inmigrante.

Todos los días muere gente, de mil razas, de mil maneras, con mil historias.

Descansen en paz todas ellas.

domingo, 19 de agosto de 2007

A mis queridos...

A mis queridos…

Podría empezar esta especie de testamento dando gracias, pero no me apetece. Desde mi lecho de muerte, sintiendo el suave contacto de las sábanas frías recién estiradas me “animo” a escribir lo que presupongo son mis últimas palabras a este mundo.

Este mundo… el culpable de todo.

Nunca he sido demasiado exigente con la vida, nunca he pedido algo que sobrepasara los límites de la viabilidad propia de una persona normal y corriente porque, y sin que sirva de bandera blanca de rendición, siempre he sido una persona normal y corriente.

Una familia, la que tengo a mi alrededor dándome la mano, poniéndome paños húmedos en la frente, acercándome la sopa a la boca cuando no puedo ni moverme,… la que me acaricia el corazón, siempre con seda, a veces con espinas. Dicen que en la vida tenemos dos familias: con la que nacemos y con la que morimos. De la primera rumorean que es una familia falseada, obligada, pues no podemos elegirla y con la que tenemos que acostumbrarnos a vivir. La segunda es la familia que elegimos a lo largo y ancho de nuestra vida, la que tendremos a nuestro lado pase lo que pase. Si tienes suerte, podrás disfrutar de las dos familias. Yo he tenido la suerte de disfrutar de una única familia, primera y segunda, siempre ella. Siempre a mi lado.

La que pudo ser y fue mi segunda familia, pero que ya no lo es, solo me amontonan recuerdos, ni positivos ni negativos, solo recuerdos, balanceados con extrema precisión teniendo en cuenta milímetro por milímetro lo que fueron todos y cada uno de los minutos que pasé con ellos. Muchos minutos buenos, muchos minutos de dudas, muchos minutos de traición,… demasiados minutos. Un trozo de mi muere hoy con ellos, ellos mueren con esta muerte.

No me siento orgulloso de lo que he vivido porque esperaba vivir mas, aunque estoy feliz porque de una vez por todas, me voy de este mundo a uno que, ni mejor ni peor, será distinto. Un nuevo mundo donde seré nuevamente, como en otros muchos momentos de mi vida, un recién llegado, “el nuevo”, el infinito desconocido silencioso que pasa a ser el amigo que no calla… y que su voz dure por siempre. Ojala algún día…

Mi testamento no deja herencia, ninguna mas allá que la que cada uno estime oportuno guardar en su corazón, reservándole un asiento de primera fila o un oscuro rincón. Cada cual con su corazón. Pero quiero dejar claro que no voy a dejar nada material a nadie, principalmente porque nunca lo tuve y, ahora, en mi lecho de muerte menos aun. Conocimientos los que queráis, servíos vosotros mismos. Experiencia la de un anciano que sabe de que pie cojea mas de uno, de que pie cojea una vida que no ha vivido, a la que solo ha conocido de oídas. Dinero, ya he dicho que ninguno, pero riquezas muchas.

Desde mi sillón, delante de los ojos del mundo, os deseo una vida repleta de la guerra del amor y de la paz de la guerra, pero lejos de mi. ¿Por qué me voy? Porque me habéis matado. Y sin ser ningún tipo de Mesías ni nada por el estilo, si que puede ser para ti el mismo Dios que tu has sido para mí hasta este momento. Un Dios al que si recé, un Dios en el que si que creí, un Dios en el que busqué todo lo que no me daba el otro Dios. Sin embargo, dicen, el otro Dios es misericordioso y tu eres rastrero, el otro Dios es único y tu no eres nadie, el otro Dios vela por todos y cada uno de sus hermanos y tu los desprecias. Así te va… siempre en las nubes.

Recuerdo una a una las caras de todas las personas que han provocado que acabe como todo acaba… y en parte siento rencor, pero en parte siento que cada uno ha hecho lo que tenía que hacer. Por supuesto, ese deber individual no atendía a estupideces de un alma más colectiva que el que cada uno ha querido establecer. Nadie vende duros por cuatro pesetas, aunque si metemos el dinero en esto… Y como siempre, si viajas solo, el viaje se hace mas largo… tan largo que al final decides que no sabes si quieres seguir viajando en esa dirección, te paras en la próxima estación y buscas un enlace hacia una nueva ciudad donde te espere una segunda o tercera familia de acogida.

A mis queridos amigos… con los que he tenido tantas y tantas historias, con los que cada partida de mus o de dominó era la mejor de todas, con los que cada vaso de vino sabía a gloria… os echaré de menos.

A mi querida mujer… a la que nunca llegué a conocer realmente, tan solo en sueños que invadían mis labios con su húmedo corazón. Cada sonrisa tuya era la mejor, aunque no solieras mostrarla. Cada caricia tuya, cada consejo, cada mirada de complicidad, cada vez que estabas conmigo… era feliz, y así muero triste.

A mis queridos…

lunes, 6 de agosto de 2007

Un desierto de mentiras.

Ya voy por el tercer whisky, empiezo a sentir la nube sobre la que me siento y que no para de moverse… y Nicanor solo hace rellenarme el largo vaso de tubo una y otra vez. Al principio me cuesta, luego se vacía, y al final se arrepiente. Tiene un cuadro, hay arena, una palmera,… un reflejo de una mujer junto a la máquina de tabaco…Cierro los ojos.

Soy un pobre aspirante a cadáver que camina y camina por un lugar muy peculiar. Es un lugar que solo tiene suelo, techo y un gran sol, mas ardiente que ninguno, pegado en lo mas inalcanzable. Por la experiencia se que el sol calienta, pero este lugar desértico es frío, helado mas bien, aunque da mas sed que ninguno otro en el que haya estado jamás. No se como ni porqué estoy allí, pero estoy. Se de sobra el tiempo que llevo en él… demasiado, y para nada me imagino cuando podré aliviar mi situación.

La primera mentira a la que me enfrento es la propia arena del desierto. Antes sabía sobrellevar este problema, antes mis piernas parecían no dar importancia al enorme empuje inverso que la arena ejercía sobre mi movimiento. Ahora la cosa ha cambiado, y cada grano de arena me frena tanto o mas como lo haría un muro de hormigón. Eso sin nombrar que cada paso hunde mis pies, seguramente queriendo atraparme y decirme “Para ya, quédate aquí”. El tiempo cuando agarra, no suelta.

El cielo no me miente, pero me ciega. Está ahí, tan azul, sin nubes, repleto de estrellas por la noche, cada una con su luz. “Seguramente han alcanzado la felicidad”, me digo, pero luego recuerdo que una estrella se ilumina cuando lleva miles de años muerta. Quizás sea lo único que me queda, quizás solo pueda hacer de cada cosa una falsa ironía con la que reírme, una impostura con la que actuar, una mentira con la que ser un falso feliz. Pensar A, pero suponer B, aunque no sean ninguna de las dos.

El sol es el más bonito de todos, pero también es el más mentiroso. No solo no me da el calor que yo pensaba que daría, sino que me mata de frío y me deja deshidratado. Y para colmo, se me olvidaba, estoy en un desierto. No hay agua.

Quiero un oasis. Allí hay agua, hay sombra, puede incluso que haya animales o frutos con los que poder alimentarme y descargar esto que me apresa y me apena, al menos durante un tiempo. Una silueta al lejos, viene alguien. Camina deprisa… viene en camello… que suerte tienen algunos. Seguro que además lleva agua, y todo sin esfuerzo. Vaya mierda de vida, la justicia brilla por su ausencia.

¡¡Quieto!!...¿Qué es aquello?... ¿No será…? ¡¡SI!! Corro lo más rápido que puedo, me tropiezo con las dunas un millón de veces, el sudor me inunda los ojos, y escuece. Vaya… un maldito espejismo. Es lo peor de andar por este desierto metafórico, que mi mente es muy inocente y se deja engañar por el sol.

No había sol, no era eso lo que veía, para colmo me invento historias que se de sobra que no van a llegar a ningún lugar. Al menos durante este tiempo he sentido la ilusión, al menos he saboreado la esperanza,… pero para nada. Solo una mirada del sol, solo un gesto del cielo, solo una mentira de la arena han bastado para pensar que era real. ¡¡¡Yo lo sabía!!!

¿Cómo puedo ganar tanta esperanza con tan poco? ¿Cómo puede ser que existan tantos camellos por ahí y tantos oasis y ciudades, y aun no haya conseguido llegar a ningún sitio donde parar un tiempo? Será que no me esfuerzo lo suficiente, será…, pero quiero ser como los demás, quiero encontrarme un camello, quiero correr hacia un espejismo y darme de bruces contra la pared de una casa o contra un cocotero. Quiero bañarme en las aguas calmadas de un charquito, con estrellas o sin ellas, pero húmedo, suave,… apagar mi sed y dormirme con una sonrisa en la boca.

De momento, solo puedo mentirme e ilusionarme con historias que no existen. Mas vale que me vaya a casa, a ver si sueño algo bonito y recupero fuerzas, que mañana será un día mas largo y peor que el de hoy.

viernes, 27 de julio de 2007

Cantares con espinas

Cantares que son sentires, sentires que son puñales, ninguna rosa sin espinas, todas con clavos en el tallo. Y no aprendo, siempre veo la flor, colorida, aromática, y la cojo, sin pensarlo, y me clavo sus espinas hasta el fondo.

En la flor de esta noche, una espina gorda por un sentir negativo. De la calle vendrán y de tu casa te echarán, o lo que es lo mismo, el olor a alejamiento, a marcha, de un tipo de adiós lento y doloroso. Un robo a mano armada con armas que nadie mas puede controlar y que entontece al mas listo de los pecadores, que envilece al mas noble de los guerreros y que saca la espada del rey Arturo de la piedra si es preciso. Otro viejo dicho, pero ya está bien por esta espina.

La flor más bella, camina sin cuidado, acera abajo y yo cuesta arriba porque solo me impongo la pendiente. Al principio solo fue margarita, luego geranio y, por último, un clavel hermoso, un tulipán con raíces profundas en la tierra. Una espina que lleva años arañándome la piel pero que nunca se clavó, ahora empieza a abrirse paso entre la dermis y la epidermis, entre mi espalda y esa pared, entre el alma y el cuerpo. El plan es claro, no tengo plan, solo su nombre, su casa y su imagen… y mucha indiferencia porque, aunque el girasol sea feo por fuera y cuando quiere pasa del sol, tiene unas pipas muy sabrosas en su interior. Y eso que las pipas son adictivas…

Y es que la vida, el destino, Dios,… quién coño sea, es cruel y me está puteando. ¿Por qué ha tenido que pasar esto segundo hoy? Con lo bien que yo estaba con la única ilusión de ser humano y dormir, con lo bien que yo estaba con su canción recién acabada pensando en que solo es un cuento inventado por mí. Y aun sigo pensándolo, pero es que cuando me siento en esta mesa y Nicanor me sirve otro whisky solo, con dos peces de hielo, solo hago recordar lo que no debo. Menuda gilipollez, menudo idiota estoy hecho por usar mi imaginación y mi memoria en estos menesteres, con lo bien que se debe vivir siendo tonto.

O lo bien que se debe vivir con la flor en el culo, con los regalos de los dioses, con la sensación de vacío, pero relleno de todo aquello que importa. Al final el vacío es otro cuento mas que solo nos lo creemos los que vamos por la vida de listos sin ver como es la realidad, o siendo tan listos que falseamos la vida a favor de una alegría fingida. Y yo ya he llegado a consolarme con el “al menos estoy vivo” y con pensar en lo bello que son los árboles, en los pájaros, en todo lo que me rodea, en como sería mi vida sin mi, y al final me consuelo porque quiero, porque el mundo siempre puede ser peor (aunque a veces le recuerdo a la vida que podría se mucho mejor).

Tres cosas hay en la vida, que son: salud, dinero y amor. Lo primero es lo que me mantiene vivo para seguir viéndolo todo negativo. Lo segundo y la manera de obtenerlo es un continuo tormento que me hace sentir el fracaso en los labios de cada instante. Lo tercero… solo me hace falta ella.

domingo, 22 de julio de 2007

El robobo de la libertatad

Cuando en 1975 murió el bastardo más grande jamás conocido en lo que conocemos hoy día por España, el pópulo respiró aliviado. Al fin acababa una era de asesinatos, de opiniones sumidas en el barro, de vidas irrelevantes y, también, de censura.

Treinta y dos años después de aquel genial lance, y después de mil lluvias, nos encontramos con un hecho retrógrado y obsoleto, con algo que pareció irse por el desagüe con el cadáver más enano y más maricón. “La pena por injurias a la Corona es de hasta dos años de cárcel”… pues menuda es la “gracia de Dios”, que en tiempos donde la libertad de expresión y la idea de la suprema importancia del individuo humano y de su vida (con todo lo que conlleva) siguen viéndose coartadas por los caprichos de los vividores del país.

¿Acaso no follan los principitos?, ¿acaso no cagan?, y lo digo de la manera mas vulgar y coloquial posible para multiplicar los efectos de las dos cuestiones. Se supone que son personas como los demás desde el punto de vista biológico y más animal, se supone que tienen las mismas necesidades que el resto de la población, se supone… Pero la vida nunca se cimentó en suposiciones y si en castillos en el aire. Y que mejor símil, que el de los castillos, construidos a base de mentiras y de falsas creencias para elevar al altar mas distinguido a una familia que poco a hecho por este país como tal, sin dejar de reconocer que mi único rey verdadero es aquel que nos libró de la prolongación de lo que parecía inevitable. Los demás, ni pinchan ni cortan en mi mente ni mi corazón.

¿Y no pensó el señor principito que el estilo de vida que lleva a costa del sudor y la sangre del resto de españoles tiene unas consecuencias?, es decir, que tiene un precio. Ser un personaje público está de moda, ser alguien archiconocido es un concepto muy goloso y, normalmente, supone abarcar grandes sumas de dinero con las que poder vivir de la manera más cómoda sin dar un palo al agua. ¿No parece buena razón esta para soportar carros y carretas? Por el dinero anual del que disfruta su gran alteza censora, me dejo fotografiar en pelotas y follando con Carmen de Mairena, sin dudarlo. Porque no sabemos si quizás a Felipe le gustaría vivir como un currela de a diario, manchar sus lindas manitas con yeso, cemento o alquitrán. A lo mejor prefiere el señorito tener que levantarse a las seis de la mañana de lunes a sábado y afrontar con cada canto de gallo una jornada de nueve horas, quizás prefiera eso.

Del Olmo, juez y a parte, terrorista de los derechos y de la información mas divertida de España. Secuestro silencioso, bloqueo al candado del cajón de los quioscos y cerrojazo a la web. Con una revista que tiene más años profesionales que media España, y que nació cuando por fin parecíamos libres, hemos crecido todos, al menos yo. Una revista que siempre ha tenido los cojones que hay que tener para decir las cosas a la cara, haciéndonos reír y meditar sobre asuntos políticos y, poniéndonos cada viernes, una chica para poder soñar.

Solo espero que se levante la pierna que duerme sobre la cabeza de El Jueves, para que cada semana puedan publicar sus portadas de príncipes follando, de políticos imbéciles, de cayucos a la deriva, de famosos retrasados y, que dure por mucho tiempo, la imagen del bufón en pelotas. Y nos echábamos las manos a la cabeza con el cabreo de los moritos y su caricatura del profeta Mahoma… siempre habla un cagado, señores.



viernes, 20 de julio de 2007

Voluntarios y colaboradores.

"Voluntario ni para comer”. Así se repite mi padre cada vez que entra en juego la palabra “voluntario”.

La verdad es que es un concepto absurdo el del voluntario. Simplemente basta con preguntarle a alguien por el significado de esa palabra: “El que trabaja gratis”. Nada más estúpido.

Y es que, como no podía ser de otra forma, son muchos (o todos) los voluntarios que acaban mal. En nuestra ciudad basta con citar a los voluntarios de Jerez 2002, los cuales tuvieron el enorme orgullo de participar en un mundial ecuestre que a nadie interesó y que dejó en las arcas municipales más números rojos que en las cuentas de Marbella... Aunque pensándolo bien, este no es un buen ejemplo, porque fueran voluntarios o asalariados, no hubiesen visto un euro hasta hace bien poco (y estamos en el 2007).

Probemos con otro ejemplo… ¡¡Ya lo tengo!! Chapapote. Un carguero, petrolero, se acerca a las costas españolas allá por donde el mar del norte hace las veces de frontera española. Un accidente hace posible que el petrolero de mil y una capas de grosor se abra como una lata de arenques en vinagre (maldito ingeniero naval, tuvo que poner mil y dos capas). El crudo también quiere probar las costas españolas. La mala cara, negra. La buena cara, muchísimas, en forma de voluntarios que peregrinaron a la tierra del santo Santiago, pero no por el Xacobeo, sino para ayudar a dejar esas playas y costas tan relucientes como siempre lo habían estado. Todo es tan bonito… hasta el principito ayuda a limpiar (se supo que estuvo allí, pero nadie tiene una foto de Felipe con algo sucio antes y limpio después y jurar que él lo hizo). Saltemos en el tiempo si no les importa…

Ibiza, Julio 2007 (por citar la actualidad): ¿Cuántos voluntarios ibicencos ayudaron en Galicia?... seguro que los hubo, y si no natales, vacacionales. Visto lo visto en la caja tonta, más lista que el hambre, ni los propios de Ibiza se preocupan de limpiar las playas de la temporada más alta del año, así que gallegos menos. Voluntarios… porque aunque Ibiza no esté en el Sur, es la vieja historia: el Sur al servicio de un Norte señorito y egoísta, que todo lo quiere para él, sin dar nada a cambio. Así no juego yo.

No nos movemos en el tiempo, y citamos otra colaboración voluntariosa, aunque de otro tipo. Me refiero ahora a Delphi y su maldito cierre que está dando mucha fama odiosa a la ya maltrecha y oxidada Bahía de Cádiz y mucho dolor de cabeza a todos los de alrededor.

Una plantilla de trabajadores con una tasa de bajas del 40%. Una gran millonada anual en concepto de pérdidas por herramientas robadas y extraviadas en extrañísimas circunstancias, un grupo de personas que llevan a un nivel superior el “Trabajar para vivir y no vivir para trabajar”,… Si es que en el fondo tienen arte. Tarde o temprano, la presión haría que la olla de la sopa boba reventase por algún sitio, y vaya si lo hizo. Ahora llegan los llantos, ahora toca pelear en la calle, ahora toca reivindicar lo que nadie supo cuidar, y para eso necesitamos el apoyo de la provincia.

Y así fue, la provincia en pie de guerra para que los de Delphi recuperaran su trabajo. Cuando el problema está mas o menos resuelto, ellos no agradecen siquiera a las personas que mocionaron las huelgas, ni a los movilizados en las manifestaciones. Tras la tempestad, la calma les llega en forma de indemnizaciones millonarias y nuevos empleos sacados de la manga por la Junta de Andalucía. En la otra orilla del río los parados convencionales, los que no han sido estafados en masa por una sociedad laboral que solo hace engullir almas. A ellos nadie les apoya, de ellos y de sus apoyos a los de Delphi nadie se acuerda, ni por ellos se mueven cielos, mares, montañas para inventar una solución porque, claro, las cifras del paro son las que son, y mientras se mantengan, todo irá para el gobierno como debe de ir. El problema es que esas cifras suban, pero mientras se queden donde están…

Un voluntario es un pringado, un inconsciente que no sabe lo que hace, que no sabe que el voluntario es el que mas trabaja, y encima a cambio de una enorme nada, por no decir mierda. Colaborar conlleva tres cuartos de lo mismo que estamos hablando, así que, desde aquí, solo os digo una cosa: antes de trabajar en lo que sea, preguntad lo que vais a cobrar, y si es nada, preguntad si os descuentan horas de servicio comunitario. Si no, levantad el dedo índice en señal de descontento..

domingo, 8 de julio de 2007

Que se llama Soledad

Si recurrimos al libro de tópicos de los mas grandes temores y miedos de la humanidad, supongo que la muerte se lleva el número uno en el top durante muchas semanas consecutivas, quizás todas. No obstante, y a pesar de ser la mas repetida en encuestas del propio ego de cada uno y en encuestas de la calle, existen otros grandes miedos que han rellenado páginas y páginas de vidas anónimas, sobre todo, y de pensadores, escritores,… famosos. Como existen tantos, vamos al grano y hablaremos de uno al que quiero referirme: la soledad.

Desde tiempos inmemorables, el ser humano ha tenido miedo a la soledad, al vacío que se siente cuando uno mira a su alrededor y no encuentra mas que aire. Tal vez sea ese sobrante de aire el que provoque una claustrofobia dentro de la misma cabeza, de forma que va absorbiendo toda la esencia que uno puede tener y provocando una sensación tan nihilista como inquietante.

La necesidad de la compañía de otros seres similares a nosotros se convierte en un imperativo que sobrevive a los años y a las épocas y, aunque a día de hoy sea casi imposible quedarte solo en un sentido literario, el significado de soledad cobra una mayor magnitud para el empobrecimiento del alma. Con otras palabras, no hay nada peor que sentirse solo estando rodeado de gente.

Cuando en una fría, aunque calurosa, cueva, sucia y austera, te encuentras rodeado de gente a la que no conoces y gente a la que crees conocer, pero que no son mas que parte del conjunto de sombras que se reflejan en las paredes de dicho lugar, la sensación de soledad es inevitable. Mirando en todas direcciones se puede comprobar como existe una luz al final de un largo pasillo plagado de obstáculos, obstáculos que forman parte de esa parte sombría y aparente de la que quizás hablaba Platón con su cueva, no tan distinta a la mía. La única pega es que el sol de Platón era magnífico, el estadio más supremo de su historia, mientras que el mío solo lleva a una nueva metáfora que quizás algún día me atreva a relatar.

Y ya que meto a Platón en todo esto, pues sigamos refiriéndolo para seguir. Entiendo que la soledad de la que hablo podría ser como andar encadenado con vete tu a saber que tipo de cadena real o imaginaria en el fondo de una cueva, donde solo se ven las sombras proyectadas en la pared. No podemos volvernos, no podemos ver que objetos son los que producen esas sombras en la pares, sombras que lo son todo para mí desde mi condición de encadenado. Y veo como de la oscuridad aparecen otros ex encadenados que trepan la ladera con soltura y mucha suerte. Y no hartos con las sombras que se reflejaban en la pared, ellos también las reflejan, corren a la gran luz y vuelven en silencio al interior de la cueva, callados, pero gritando lo bien que se sienten al haberlo conseguido y lo tonto que puedo llegar a ser por no haber descubierto la verdad aun.

En muchas ocasiones, dejo de escuchar voces aquí abajo, no se, supongo que soy el único que queda encadenado, el único que no puede agarrar ningún objeto con sus manos ni ver esa gran luz de la que hablan todos y debe conformarse con sombras, con reflejos, con imágenes de lo que son, pero sin serlos. Un mundo falseado que no tengo mas cojones que vivir, por necesidad, porque es el único que tengo. Algún día tal vez…